Autobuses de Vuelta a Casa
Los músicos siempre suben en los últimos autobuses que hay por semana... con sus trencas a medio abrochar, exhaustos, con el instrumento a cuestas, la cara cansada y ensimismados, marcando el ritmo de sus pensamientos con el pie derecho... Si volviera a nacer, me gustaría saber tocar la guitarra... dejarme las yemas de los dedos pisando acordes mientras busco melodías imposibles... puntear arpegios hasta que la guitarra logre arrancarme quejíos ... gritar con sus seis cuerdas las cosas que siempre callo... Y subirme un martes cualquiera de invierno en uno de esos últimos autobuses que hay por semana y guiñarle un ojo a todo aquél que clave su mirada en la puntera de mi zapato... zapato que, a tientas, marca en el aire el ritmo de la canción que nunca supe escribirte...