...O CÓMO SE ME EMPAÑAN LAS PUPILAS CON TU ALIENTO...


La vida es eso que pasa mientras tú te desnudas
y yo observo, impaciente,
desde el umbral del delirio,
tus ingrávidos pechos apuntando
hacia el hueco mudo de mis ávidas manos,
justo en el punto exacto donde encajas en ellas
para rimar conmigo.

Llueve...
tras los cristales llueve
y yo me mojo de ganas
de arrancarte a jirones la ropa con los dientes,
con mis expectantes ojos que,
a golpe de pestaña,
abanican esos sudorosos poros que ahora se abren
para zambullirme y bucearte por dentro,
de tobillos a cabeza,
del ombligo al corazón...
y así,
de esta manera tan egoísta,
en el más tuyo
encontrarme
                    (qué cosas)
                                      yo misma sentido.

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